Lo supe

A veces me asusto de sentir lo que siento y de pensar lo que pienso, son tan profundos y apasionantes mis emociones y pensamientos que no sé de qué manera controlarlos y mucho menos si se trata de sentir a una persona, una persona así de fragilita, tan vulnerable, tan sólo una persona, así como tú, así de enigmática, así de misteriosa y atrayente.

Me gustas desde que mi vista detectó tus formas de luz sobresaltándose en medio de toda la gente, desde que mi cerebro recibió esos shocks eléctricos y la sinapsis colapsó mi cerebro dejándome lo que le sigue de idiota. Eres el tipo de chico en el que pienso cuando pongo canciones realmente hermosas, de esas que te hacen sentir como en otro espacio-tiempo, de las que hacen que te concentres sólo en tus pensamientos y hacen a todo el mundo desaparecer: “Tú ya deberías de algún modo haberte dado cuenta de lo que tienes que hacer. Yo no creo que alguien sienta lo que siento por ti ahora.” No lo creo, es más, estoy realmente segura que nadie siente lo que siento por ti ahora, ¿Qué no es demasiado obvio que cuando te tengo cerca parezco un mono de circo con tendencias masoquistas y un ser humano con hormonas revolucionarias y neuronas fritas? Mi maldito y traicionero cerebro te ve tan precioso, tan hermoso desde cualquier perspectiva, me gustas más de lo normal.

Quiero regresar al momento preciso en que te vi por primera vez y grabarme con latidos en la sangre y sinapsis en las neuronas lo que sentí al verte ahí sentado, ya que desde ese momento supe que me enamoraría, que me encantaría tu voz cuando me dijeras “Hola” , de tus gestos, de tu cabello, de tus manos, tus brazos, tu manera de vestir, de hablar. Supe que me encantaría escuchar tus historias relatadas y nunca me cansaría de ver tus labios juntándose y abriéndose cada vez que lo decidieras. Supe desde ese momento que estarías en mis pensamientos por el resto de la eternidad aunque quizá no de la misma manera en que estarías siempre. Supe que me enamoraría de tu manera de caminar, de tu mirada y de tus ojos aún con lentes, de tu forma de portar con tanta masculinidad y sensualidad tu cabello y de tus poros  donde nace la barba que me deja ver el hombre que eres. Supe que tu forma de comer, de tocar mi cabello y sonreírme iban a ser mi perdición por el tiempo venido. Supe lo tonta que me veía al imaginarte junto a mi caminando en medio de todas las personas y de lo hermoso que sentiría cuando me estuvieses esperando en las escaleras en las cuales fue una de nuestras citas. Supe que me gustaría la forma en que sutilmente me seducirías para volver a decirte que sí cuando me invitaste a salir. Supe que no podría parar de sonreír cada vez que me estuvieras contando lo bonito de tu vida, supe que mis ojos te consolarían las veces que quisieras cuando, igualmente,  me estuvieras contando lo triste de ella. Supe que tus dientes los observaría delicadamente de alguna manera, tratando de ser discreta cuando hablaras, imaginando chocándolos con los míos en el accidente que se da en un beso apasionado que hasta ahora no me has dado. Supe que tu cuello iba a ser rehén de mis ojos al imaginarlo compaginando con mi cabeza en un abrazo que nos daríamos antes del beso que anhelo demasiado. Supe que ir de tu copiloto sería demasiado emocionante y excitante cuando sin saber cómo, nos daríamos cuenta que nos gusta el mismo grupo basura, cantaríamos sus canciones a todo volumen y nos moriríamos de risa. Supe que me enamoraría de ti, de tu todo en conjunto, de tus fotos, de tu físico, de tu manera de ser, de tus gestos, de tus movimientos, de tu esencia, supe que había encontrado al hombre más sensual y espléndido del universo, al hombre jodidamente perfecto para mí.  Supe de todas las maneras posibles que estar ahí, en ese puto momento no era de ninguna manera posible una casualidad.

Lo supe y me encantó saberlo.

Quiero verte de nuevo, me dejas con tantas ganas de ti, me dejas con algo incompleto que por alguna extraña razón se siente demasiado bien, me dejas a la deriva y me ves desde lejos con ese enfoque irremediable que haces con tus ojos al reconocerme y esa sonrisa tan seductora que tienes. Quiero verte y volver a percibir tu aroma cuando se encierra y se mezcla con el mío dentro del auto cuando platicamos mientras juegas mi cabello. Quiero ser el centro de tu atención cuando tropiezo con un desnivel y quiero que te rías conmigo de las tonterías que decimos, dime que tal vez tengo oportunidad contigo, sé que también quieres verme, sé que también quieres besarme, sé que lo quieres y lo deseas tanto como yo.