Para lo que quieras

Te voy a extrañar,

este semestre fue de nosotros.
Besos y demás.

Siéntate cuando quieras junto a mí
Ya sabes que aunque esté enojada siempre vas a hacerme reír

Te odio
Ya no.
Te quiero.
Me gustas
Bésame cuando quieras
Siempre te haré creer que fue tú idea.
Búscame
Para lo que quieras.

No sabía

¿¡Cómo?!
¿Ya volviste con ella? Perdón, no sabía.
Es más, ni siquiera me lo imaginaba.
lo sospechaba.

Esas escrituras recurrentes en tu celular desde hace días…
Maldita sea.

Disculpa,
no te hubiera sonreído como hoy,
como nunca.

En serio perdón,
No te hubiese escrito nada
Desde nuestro primer beso hasta hoy.
Nada.

Nunca.

Ojalá no vengas

—Ojalá no vengas—
Me decía.
Y no por el hecho de querer que te pase algo,
malo en el peor de los casos

Es sencillo,
últimamente me sorprendía distrayéndome
contigo,
obviamente
en clases que destinada y malamente estabas
y no te ibas ni porque no te gustaran.

Ojalá no vengas,
en serio
porque al sentarte en un lugar privilegiado a mi vista me quitabas de atención a todo lo que me servía
y quizá tu no me beneficiarías
en nada
como todos me decían.

Ojalá,
por lo menos hoy
no vengas
hoy no,
por favor
No quiero ver tu cara
la mezcla de lo que yo llamo simetría
y alegoría
En parte por el enojo que te traía.

No puedo ni verte, guapo
Me has decepcionado.

Y si respondo a tu pregunta con un sí
Lo más seguro es que ni yo sepa por qué es así
Y si digo no
No podría con tu presencia en el salón
Por todo
Entonces no sé si estoy enojada
¿Y sabes?
No viniste y fue lo mejor que pudiste haber hecho por mí en el día

Te extrañé, es cierto.
Pero no me quita de la cabeza que fue mejor haber sufrido de unos horribles cólicos a poder haber visto tu rostro.

y hoy
de nuevo
espero que no vengas
Por ti
Por mí
Por todo

Café

Hoy probé el café sin azúcar,
tal y como te gusta.

Probé irradiar café mientras hablaba
Probé el café por la mañana mientras te esperaba
Probé el café mientras te buscaba con la mirada

Café, como tu cabello.

Oler a café nunca fue tan placentero como cuando lo irradiabas esa tarde mientras me hablabas,
en biblioteca,
en voz baja,
entretanto, me contabas mil y una historias de cada imagen que encontrabas.

Y yo… pues encantada.

Café café café,
oler café nunca fue tan bonito.

Café en tus ojos, en tu boca,
tu café en mi cuerpo,
en mi lengua,
en mi boca.

Carajo

Hay días en los que pienso que ya no me inspiras ni en el baño
Y de repente te veo,
no sé de qué depende,
y mi corazón lo siente.
Y me maldigo
y te maldigo
y me odio
y te odio de nuevo.
Carajo, digo.
Aún me inspiras tanto.
Y quiero volver cuando ya voy lejos.
Carajo de nuevo
Y de repente te apareces en mi camino,
Otra vez,
con cosas que para los demás son insignificantes,
O hasta idiotas.
Me haces saber que sabes dónde estoy,
que sabes lo que hago.
Y me haces creer que tú también quieres volver.
Carajo de nuevo,
la palabra que más acompaña a tu nombre.

Carajo, guapo.