Malcopéame

Ese cabrón me pide a gritos que vaya con él
a su casa
a una fiesta con amigos en común
a un bar a comer alitas
o por las 3 que nos hacen falta día a día.

Se la pasa malcopeándome cada que puede
me llama 15 veces seguidas
y me deja como 75 WhatsApps sin leída.

Me habla de cosas bien extrañas
de hacer cosas juntos
cosas que antes no las decía
ni en broma
ni por error siquiera.

Inventa cualquier pretexto para seguir hablando conmigo,
pretextos más banales que todas sus ex novias juntas.

aunque pensándolo bien… no.
Sus excusas no son tan vacías.

Por lo menos esos pretextos le sirven
para que cada que mi teléfono suena
sepa que es él mensajeándome.

Sirven para saber que a pesar del tiempo y de las cosas que pasaron
él sigue ahí
malcopeándome
como siempre
o como nunca.

Maldita sea, deja de hacerlo.
Deja de mandarme mensajes desesperados con intervalos de 7 minutos cuando no contesto,
esos emoticones un día me van a desesperar
o a matar.

Eres bien extraño.

O bueno, mejor sí
sigue
sigue malcopeándome
me encanta ver lo desesperado que te pones por verme.

Jaja, qué culera me leo
pero te lo mereces,
maldito pendejo.