Súper Luna Roja

Quizás ya no me quieras.
Igual y no me contestas.
Pero no quiero dejar pasar ésta noche irrepetible hasta 2033
dicen…
Se juntan dos fenómenos astrológicos
una súper luna
y un eclipse

En lo que llevamos de vida es la primera vez que pasa algo así
y sólo puedo pensar en ti.

Te quiero
mucho por lo que veo.
Y lo he pensado bastante.
Me he metido por agujeros de gusano escondidos en el aire
y He ido
y venido
del futuro,
del pasado,
del presente,
del hubiera,

nunca estática,

y en esos tiempos
(algunos inexistentes dicen)
aún te quiero.

En serio.
Me he visto
recordándote
poniendo las canciones que me recuerdan a ti y cantándolas
mientras estoy con alguien que no conozco aún.

Por lo que no pasará en 18 años,
ya sabes lo que dicen…
“Hazlo ésta noche.”
“No se repetirá en mucho tiempo”
“Llénate de energía”
Y esa energía tuya me motiva.

Y en el 2033 lo volveré a decir
y si desapareces te encontraré
sólo para decirte otra vez:
te quiero hoy y hace 18 años también.

Transtorno

Hoy, de esos días en los que parece que no existes
que sólo eres un invento de mi inicial transtorno delirante.

No hay rastro de ti. 

Tu lugar en el estacionamiento está vacío.

de tus huellas en el pasto nada se sabe.

Ni siquiera tu aroma se quedó impregnado en la cafetería en tu mesa favorita. 
Y eso que aquí estoy sentada.
Mis amigos no te han mencionado

empiezo a sospechar que nunca has existido.

¿Cómo te compruebo?
El smartphone no me sirve para estas paranoias.
¿Y si no existes?
En facebook no me apareces
!Ah claro! olvidé que me bloqueaste.
¿Y si te mando un whatsapp?

Yo aquí haciéndome ideas en la cabeza.

Creo que sólo te imagine vivo.

Eres un amor idealizado
por conocer.

mi fantasía más perturbadora. 

Platón debería de conocerte. 

Le contaría de nuestros encuentros sexuales más emocionantes.
Se enojaría, le valdría, o quizás le interesaría. 
Yo aquí inventándome enfermedades mentales 

A lo mejor sólo te quedaste dormido y te dio hueva venir a la clase.

De Todas Tus Pinches Redes Sociales

Quien te haya dicho que me vales madres mintió.
En el spotify aún estoy inscrita a tu lista de reproducción nada más para llamar la atención
pero no me atrevo a borrarte de las redes sociales porque significa estar todavía vulnerable.

Bien raro,
mira.
Hoy soñé contigo y con todos nuestros amigos.
Siempre tendremos ese vínculo.
Qué bueno que conocimos más gente, es como:
“Esos weyes no saben lo que pasó entre nosotros y qué bueno”.
Es un poco menos incómodo que estar dando explicaciones del porque saludamos a todos menos a nosotros.

Y de repente sales de quién sabe dónde y llegas a donde estoy
con tu voz boba
y tu mirada que trata de ignorarme
escaneas a todos, saludas a todos, abrazas a todas
y a mí me ignoras.
Mientras pienso:
“Ojalá se te vaya el pinche internet”
“Parece que nada más te acercas a chingar.”
“Bórrame de todas tus redes sociales para que no veas mis posts en facebook,
ni mis tuits,
ni mis historias en snapchat
y me bloquees en whatsapp.
Me dejes de seguir en instagram
Y de todo tipo de mensajería instantánea.”

Hasta creo que todavía te tengo por ahí en el hotmail,
recuerdos de cuando éramos pubertos y escribíamos AzHii,
como cuando dijiste que me bloqueabas porque no querías hablar sólo cuando estabas aburrido
y yo te dije
“Qué mamada”.

No es cierto, los dos quisimos vernos después de todo.

¿No es cierto?

¿No lo viste en las catástrofes que causamos?
No, no es cierto, no causamos nada.
Al final sólo sé que mi aroma te mama.
Eso me dijiste una noche cuando estabas súper borracho.
que mi aroma siempre te ha encantado.
Ok. Ya sabemos.
¿Y luego?
Pues nada.
Bórrame de todas tus pinches redes sociales.
No quiero ver tus posts en facebooks

ni tus tuits

ni tus fotos llenos de hashtags tontos en instagram

ni tus historias en snapchat

ni tus canciones en el spoti

y quiero que me bloquees del whastapp.

No quiero tus correos en el gmail

ni tus actualizaciones en el soundcloud.

Bórrame tú,
no quiero que pienses que entré a tu perfil. 

Ayotzinapa

Me lo metiste hasta dentro y con ello ideas revolucionarias también.
Los dos de México
Los dos vivimos en 4 sexenios.
Me cerraste los ojos de placer y me los abriste para ver la situación del país aparecer.

Extraño pelearnos,
gritarnos,
Destruirnos para luego reconstruirnos.
Quiero protestar contigo,
hacer marchas contigo,
poesía política contigo.
Y luchar de alguna manera también contigo.

Por tu culpa empecé a querer las fechas alrededor del día de muertos.
Porque me subiste, me bajaste por todo Oaxaca y alrededores 

Porque me enseñaste a cómo ampliar mi pensamiento.

Porque me dejaste ser libre y aún así te enojabas de esa libertad dada.

Nunca lo entendí pero aún así estuvimos juntos.
Muy juntos.
Como Junto al humo de las velas del panteón de
“la única noche que une a octubre y a noviembre”

(Te cito.)

que sirvió como fijador a la pintura y no nos hemos despintando.
Por lo menos a casi un año,
un año de distancia,
como lo ocurrido en Ayotzinapa.
Una de las historias que me clavaste en el corazón junto con tu hermoso pene.
Mi corazón latiendo por ti y por los acontecimientos en Iguala.
No lo he olvidado
Tú tampoco,
Claro.

Y ahora luchamos juntos porque la demás gente lo recuerde.
Porque representa más.
Un símbolo de todo lo que a nuestro país destruye.
De todo lo que se vive.
Lo que duele.

Fue el Estado.

Nosotros lo creemos.
Yo te creo.
Yo te apoyo.
Quiero luchar contigo.
Buscar alternos.
Besarnos en medio del conflicto.
Reír.
Y luego desgraciarnos leyendo noticias de lo que pasó hoy en México.
En nuestro México.

Y buscamos cómo ayudar desde aquí abajo.
Poco a poco lo estamos logrando.

El poema.

Este poema es para ti,
Y para nuestra lucha en esta vida.
En la próxima por supuesto igual lo haremos.
Lo creo.
Porque si estoy enamorada de ti lo más seguro es que en la próxima vida también sea así.

Quiero protestar contigo,
hacer marchas contigo,
poesía política contigo.
Y luchar de alguna manera también contigo.

Equis

Hoy en la mañana me acordé cuando me decías “eeeequiiiis”
Pero no un equis de “no me importa, me da igual”
Era mejor dicho un “equis” de “después vemos cómo lo resolvemos”
“Eeeequiiiiis”
Vamos a hacerlo
“Eeeequiiiis”
Nos van a ver
“Eeeequiiis”
Se nos va a hacer tarde.
Pinche “X” me tuvo hasta la madre pero me gustaba también porque siempre, después de decir eso, se te limaba una sonrisa mamadora de todos y por todos lados.

No sé por qué me acordé,
El subconsciente jode a mi mente.
Es como: alguien dice “eeequiiiis” con el mismo tono y me acuerdo.
“x” de las variables que existen en las operaciones matemáticas y de lógica.
Creo que es un símbolo,
Un elemento que representa algo no especificado.
O como en semiótica.
Símbolo sin edad,
No se está quieto.
Crece, se expande, incluye otros significados.
Se vuelve ambivalente y…
Espera.
Pinche culero.
Quizás para mí significó una cosa y para ti fue otra.

“Eeequiiiis”.
Pues equis, maldito pendejo.

Efecto Haas

No entiendo los movimientos sin patrones que hacen las personas a mi alrededor,
me da miedo darme cuenta de algo en especial que hacen,
sería como percatarme de que mi inconsciente está atenta a ellos y no es cierto.

Mi reojo ve tus movimientos y no pongo atención a lo que tengo enfrente.
Así pasa con mi oído,
capta tus vibraciones de voz.
Y mi cerebro hace que entre todo el murmullo que perturba la cafetería sólo entienda lo tuyo,
pensamientos que caminan a lo largo de la universidad y pasan rincones donde estuvimos sentados o acostados,
o nada más esperando quién sabe qué cosa.

Relaciono palabras contigo.
No te lo he dicho porque me da mucha pena pero he creado una antología de palabras que me recuerdan a ti entre de las cuáles está “Lápiz”.
Palabras comunes y de día a día que me remiten a tu nombre,
las canciones enlazadas con nosotros me persiguen en el aleatorio de la lista de reproducción o aunque no esté en ese modo.
Se reproducen de quién sabe dónde.
Hasta parece un ruido que no puedo explicar.
Me frustro.
Y para acabarla de amolar el pinche viento sopla y me llega tu aroma.
Pero pues pareces no sé qué cosa.

No hablamos.
No me has perdonado.
Me repito: “Respetar sus decisiones”
porque mi amor ya traspasó el horizonte del Hubble.
Y
a veces para ver algo tan grande debes de alejarte mucho.

Un día platiqué con un amigo y me referí a ti como “el pendejo amor de mi vida”
y pues qué razón tengo, mi amor.
Me la paso queriendo contarte todo lo que pasa
y lo que mi cabeza encierra,
para reírnos y vernos y luego besarnos y volver a enojarnos.
Y estarte extrañando de nuevo los domingos
o hasta quién sabe cuándo.

Parece que es un antipoema

Este es un antipoema.
En realidad no sé si lo es.
Una nueva nomenclatura para ti.
Poesía eres tú.
Antipoesía eres tú.
Eres una novela con párrafos muy pequeños.
Cortes bruscos y constantes.
Te propongo:
Una historia no lineal contigo.
Como siempre lo ha sido.
¿Ya te conocí?
¿Ya te olvidé?
¿Quién eres aquí?
Te extraño.
Flashazos de imágenes.
Una historia contigo y de ti.
¿Ya existes?
Hoy te vi.